¿Conoces, Dafne, esta viaja romanza, Al pie del sicomoro, o bajo los blancos laureles,
Bajo el olivo, el mirto, o los trémulos sauces,
Esta canción de amor que siempre se repite?...
¿Reconoces el TEMPLO de inmenso peristilo,
Y los amargos limones donde se marcaban tus dientes,
Y la gruta, fatal para los huéspedes imprudentes,
Donde duerme la antigua semilla del dragón herido?...
¡Volverán esos dioses que tú siempre lloras!
El tiempo traerá de nuevo el orden de los viejos días;
Se ha estremecido la tierra de un soplo profético…
Sin embargo, la sibila de latino rostro
Duerme todavía bajo el arco de Constantino
-Y nada ha alterado el severo pórtico.
DELFICA
La connais-tu, Dafné, cette ancienne romance,
Au pied du sycomore, ou sous le lauriers blancs,
Sous l´olivier, le myrte, ou les saules tremblants,
Cette chanson d´amour qui toujours recommence?...
Reconnais-tu le TEMPLE au péristyle inmense,
Et les citrons amers où s´imprimaient tes dents,
Et la grotte, fatale aux hôtes imprudents,
Où du dragon vaincu dort l´antique semence?...
Ils reviendront, ces Dieux que tu pleures toujours!
Le temps va ramener l´ordre des anciens jours;
La terre a tresailli d´un souffle prophétique…
Cependant la sibylle au visage latin
Est endormie encor sous l´arc de Constantin
-Et rien n´a derange le severe portique.